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martes, 10 de diciembre de 2013

Grandes figuras del spaghetti western III: Clint Eastwood

La ciudad de San Francisco engendró al que se convertiría en una de las figuras del cine más importantes de la historia. Nació el 31 de mayo de 1930, siendo noticia desde el principio. Dijeron que el niño era el más grande que había nacido ese año en ese hospital. Se crio en un entorno agradable en el seno de una familia obrera. Esta situación se mermó a consecuencia de la Gran depresión. La familia se vio obligada a cambiar de ciudad durante numerosas ocasiones en la infancia de Eastwood. Fue un niño soñador e imaginativo en constante movimiento.

Tuvo que ganarse la vida en diversos trabajos: fue leñador, albañil y obrero metalúrgico. Después de pasar cuatro años en el ejército, a partir de 1954 trató de hacerse un lugar en Hollywood como actor secundario. Debutó en la Universal, en títulos relacionados con la serie La mula Francis; su primera actuación fue en Francis Joins de Wacs (1954), de Arthur Lubin, a la que le siguieron algunos trabajos para televisión.
Comenzó a trabajar como actor, haciendo breves apariciones en películas de clase B, como Revenge of the Creature (1955), Tarántula y Francis in the Navy (1955).Gracias a su papel en Rawhide empezó a tener cierta notoriedad entre el público americano. Otros de sus roles fueron el hombre sin nombre en la trilogía de Sergio Leone: Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenia precio (1965) y El bueno, el feo, el malo (1966). Estas películas fueron las que encumbraron al actor.
De igual manera, son impresionantes los reconocimientos que Eastwood ha acumulado a lo largo de los años. En marzo de 2003, aceptó el Premio a toda una Vida de Logros, otorgado por el Gremio de Actores de Cine; y en agosto del mismo año, el Instituto Henry Mancini obsequió a Eastwood con el Premio Hank, el cual reconoce su Distinguido Servicio a la Música Americana. En enero de 2000, Eastwood recogió un Premio a Toda una Carrera, que le entregó la Junta Nacional de la Crítica de Nueva York.


También destaca su faceta como director, en la que ha conseguido igualar el renombre que obtuvo como actor. Pasando por géneros desde el western como Sin perdón, hasta dramas como Los puentes de Madison.

En 2003, Mystic River, el aclamado drama de Eastwood, se presentó en el Festival de Cine de Cannes, Film Festival, granjeándole una nominación a la Palma de Oro y el Premio Golden Coach. Mystic River logró seis nominaciones a los Premios de la Academia y dos Óscars.


Laura Pérez Marco A2
Bibliografía:
  • SCHICKEL, Richard. Clint Eastwood. Art Blume, Barcelona, 2003

Grandes figuras del Spaghetti Western II

Henry Fonda. Gran Island, Nebraska, EE.UU., 16 de mayo de 1905- Los Ángeles, California, EE.UU., 12 de agosto de 1982
Su aspecto de hombre corriente, elegante y sereno, además de su gran profesionalidad en todos los órdenes, le hizo ganarse el respeto de sus compañeros de profesión y alcanzar el estatus de estrella ante el público. Especialmente recordadas son sus interpretaciones en el melodrama Jezabel (1938), la de su desgarro personaje de Tom Joad en Las uvas de la ira (1941) su primera nominación al Oscar, la del atribulado individuo de Falso culpable (1956) y la del miembro del jurado dispuesto a demostrar la inocencia del acusado en Doce hombre sin piedad (1957), con el que consiguió su segunda candidatura a la estatuilla.



Sin embargo, sería ya en plena madurez cuando intervino en sus westerns más atípicos, encarnando a un tramposo en El destino también juega; a un asesino despiadado en Hasta que llegó su hora y al simpático vaquero en la comedia dirigida por Gene Kelly, El club social de Cheyenne. En definitiva, Henry Fonda ha encarnado en el western, siempre con acierto, a todo tipo de personajes pero no es hasta la edad de 76 años, cuando logró por fin el Oscar al mejor actor con una interpretación de viejo cascarrabias en el film En el estanque dorado (1981), su último largometraje.

Claudia Cardinale Túnez, 15 de abril de 1939
Una de las grandes estrellas de la historia del cine, que a lo largo de su extensa carrera cinematográfica ha protagonizado tres westerns. El primero fue el norteamericano Los profesionales, de Richard Brooks, donde encarnó a María Grant, esposa de un acaudalado ranchero norteamericano que la ha comprado para este fin, alejándola del revolucionario Raza (Jack Palance), a quien realmente ama. En este largometraje Claudia Cardinale puso de manifiesto en la pantalla toda su sensualidad, por medio de la sabia utilización de una blusa desabrochada y húmeda.

En 1968, a las órdenes de Sergio Leone protagonizó, Hasta que llegó su hora, en la cual interpreta a una valiente viuda, que no se pliega a las exigencias del asesino Frank (Henry Fonda). Por último, en 1971 rodó, junto a Brigitte Bardot Las petroleras, de Christian-Jaque, donde desarrolló el papel de María Sanrazir.

Charles Bronson Ehrenfeld, Pennsylvania, EE.UU., 3 de noviembre de 1921-Los Angeles, california, EE.UU., 30 de agosto del 2003)
De ascendencia lituana, cambió su verdadero apellido, Buchinsky, por el de Bronson después de sus primeros trabajos para el cine. Su rostro áspero, arrugado y algo inexpresivo le hizo ganar una merecida fama de tipo duro que supo forjar en pantalla primero como secundario y más tarde como  protagonista, tanto en Hollywood como en Europa.
Su aspecto anticonvencional le hace comenzar su etapa en el western en papeles de indio, como el que desarrolla en Apache (1954) y en Yuma (1957), llegándole uno de sus primeros éxitos en el género siendo uno de Los siete magníficos (1960). Tras varios trabajos en cine y televisión, se convierte en un icono del oeste con su ecléctico personaje de “harmónica” de Hasta que llegó su hora (1968).


Su gran oportunidad le legó con el personaje del arquitecto Paul Kersey, un buen hombre que, cuando unos delincuentes matan a su familia, decide convertiré en El justiciero de la ciudad (1974) y eliminar forajidos de las calles tomándose la justicia por su mano. El éxito de este título hizo que Kersey apareciere en varias secuelas del mismo.



Laura Pérez Marco A2

Bibliografía
  • CARMONA, L.M- Los intérpretes del western. Cacitel, 2010 (Granada )



Grandes figuras del Spaghetti Western I

El spaghetti western comenzó a fraguarse a comienzos de los años sesenta, siendo la primera película importante Por un puñado de dólares, este hecho dio lugar a que un grupo de actores adquirieran protagonismo, pasando a ser rostros fijos de este género. Entre el gran elenco de actores haremos hincapié en los que por distintos factores han destacado más:



Lee Van Cleef, Sommerville, New Jersey, EE.UU., 9 de enero de 1925-Oxnard, California, 16 de diciembre de 1989.

Tras servir en la Marina durante la Segunda Guerra Mundial, inicia su carrera como actor en espectáculos de teatro hasta que debuta en el cine en los años cincuenta, interviniendo en más de cincuenta películas, pero siempre con papeles secundarios, donde la mayoría de sus personajes eran malvados sin mucha enjundia. Como consecuencia de no conseguir sus objetivos, llega al punto desmoralizante de dejar la profesión. Tras problemas con el alcohol, es rescatado del olvido por Sergio Leone y lanzado a la fama tras trabajar en dos títulos que marcarían su carrera: La muerte tenía un precio (1965) donde dio vida al coronel Mortimer, un caza recompensas de gatillo fácil, y El bueno, el feo y el malo (1966) donde se graduó en el género, con el magistral personaje de “Sentencia”, compartiendo protagonismo con Clint Eastwood (el bueno) y Eli Wallach (el feo).



Eli Wallach, Brooklyn, New York, EE.UU., 7 de diciembre de 1915.

Uno de los más activos actores de reparto del cine. De origen judío, se graduó en la universidad de Texas, hizo su debut en Broadway en 1945, ganando un premio Tony por el papel principal de La rosa tatuada (1951). Su debut en el cine se produce, precisamente, con otra obra teatral de Tennessee Williams como Baby Doll (1956), participando a partir de aquí en toda clase de largometrajes, que van desde la aventura hasta el drama judicial (Loca, 1987), pasando por El Padrino III, (1990), la fallida comedia americana de Fernando Trueba Two Much (1995) y Mystic River (2003) 


Su debut en el género western fue con el malvado bandido Calavera de Los siete magníficos (1960), aunque su papel más recordado sería el del imprevisible Tuco, el feo, de El bueno, el feo y el malo (1966) que marcó un hito en el spaghetti western. Su achinado rostro le sirvió para interpretar a un japonés en la paródica  El blanco, el amarillo y el negro (1974).



Gian Maria Volonté Pseudónimo: John Wells Milán, Italia, 9 de abril de 1933-Florina, Grecia, 6 de diciembre de 1994.

Diplomado en la Academia de Arte Dramático, comienza su carrera artística en teatro y televisión, antes de pasar al cine en los años sesenta con filmes como La conquista de la Atlántida, El terrorista y Celos a la italiana. Su inmenso talento le hace participar en revolucionarias tramas políticas, sociales e intelectuales que se rodaron en esa época por toda Europa: Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha (1970), Sacco y Vanzetti (1971)… Encarnó  a dos personajes reales como el gánster Lucky Luziano (1973), el astrónomo perseguido por la Iglesia Giordano Bruno (1973) y el político asesinado de El caso Moro (1986). Su última película la rodó en España: Tirano Banderas (1993).


A pesar de no haber realizado numerosas películas en comparación con sus coetáneos, no hay duda que su sola intervención en los dos clásicos de Sergio Leone, Por un puñado de dólares y La muerte tenía un precio, es suficiente motivo para considerarle una de sus máximos exponentes. En la primera encarna al mexicano Ramón, un sádico indeseable, y en la segundo a otro malvado, denominado “El indio”, consumidor de marihuana. En ambas acaba enfrentándose en duelo con el héroe de la película, Clint Eastwood.
Su última aportación al western en Vent d’est (1969) creada por “Grupo Dziga Vertov”, realiza un filosofal estudio de los estereotipos del spaghetti western que sirve para realizar una crítica sobre la burguesía.


Laura Pérez Marco A2