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martes, 10 de diciembre de 2013

LA HISTORIA DELANTE DE LOS FOCOS - UNA PERSPECTIVA HISTÓRICA DE LA TRILOGÍA DEL DINERO

Más allá de la persecución de las recompensas por los forajidos, los botines o los duelos entre pistoleros que encontramos en la “Trilogía del dólar” está presente un cierto trasfondo histórico oculto en parte por la trama principal que se desarrolla pero que al fin y al cabo le proporciona un marco temporal y geográfico concreto.

Las localizaciones geográficas son en el western en general grandes espacios abiertos, con poca vegetación entre los que encontramos cierta variedad:  a veces vemos el desierto, otras veces son los bosques y en numerosas ocasiones los cordones montañosos son los “protagonistas”, de emboscadas y rencillas entre los bandos en lucha.

Si nos paramos a pensar, la recurrencia de un tipo de espacio geográfico inmenso y sin poblar está en realidad hablando de un país en pleno proceso de formación. 

En el caso de la Trilogía del dólar la ambientación pretende recordar el sur de Estados Unidos, Texas, Nuevo México; la frontera entre EEUU y el vecino México.

Existe una anarquía constante propia de este período (finales del XIX principios del XX) no siempre causada por la Guerra de Secesión (1861-1865)

Podemos entender que las zonas fronterizas son siempre lugares problemáticos, lugares en los que la vida es difícil, algo que podemos ver en el rostro de cada personaje,  los  primeros planos, con todas sus marcas y mugre encima, nos imaginamos las posibles vivencias, también sobrellevadas con mucho esfuerzo. 

Esto está muy muerto... Escenario típico pueblo de la frontera en El bueno, el Feo y el Malo.


En el caso del lejano Oeste las competencias legislativas o de la ley varían según los estados y,  por supuesto, según los países permitiendo que los forajidos estén en constante movimiento buscando pueblos sin ley y tengan que ser perseguidos por cazarrecompensas. Este factor se repite en la Trilogía de manera constante y será uno de los temas explotados por el spaghetti western.

Además la existencia de pocas ciudades, de núcleos apartados de población casi aislados, favorece la aparición de diligencias y caravanas que deben recorrer grandes distancias por parajes abandonados o poco poblados, sufriendo el ataque de ladrones.

El ferrocarril es también una forma de transporte entre los núcleos de población alejados, el personaje interpretado por Lee Van Cleef en Por un puñado de dólares utiliza el tren.

Pues me apeo con el caballo. Lee Van Cleef baja de un tren en Por un puñado de dólares.


El dinero de los pequeños núcleos de población se almacena en un banco central que también será objetivo de forajidos y ladrones como se ve en La muerte tenía un precio.

Otro fenómeno importante que se ve es que en esos pequeños núcleos de población existen grandes extensiones agrícolas y ganaderas bajo el poder de un propietario o familia: los ranchos. Estas familias que tienen un peso económico importante en esos pueblos lo tendrán también políticamente tal y como aparece en Por un puñado de dólares.

Antes hemos dejado apartado el factor de la Guerra Civil, pero es un elemento importante.
El conflicto civil que supuso la Guerra de Secesión americana que dividía el país en dos bandos: El ejército de la Unión y el de la Confederación.  

En una sociedad dividida como es la americana, con una economía detenida por la guerra con  amplias diferencias entre el Norte, mucho más industrializado y con una población mayor (de más del doble) y el Sur existe una desunión social, no se materializa la cohesión social de nación y acentúa la independencia jurídica, económica de los estados en un nivel general de país y una proliferación de las pequeñas poblaciones frente a grandes ciudades. 

Empieza a desarrollarse un sentido de individualidad frente al concepto global de nación; la concepción del mundo se enfoca desde la propia supervivencia y esto es algo que recoge en la trilogía: el espíritu de soledad frente al mundo.

Vaqueros contra vaqueros. Union, azules. Confederados, grises en El bueno, el feo y el malo.


En ambos bandos se produce la aparición de mercenarios, tal y como se refleja en el Bueno, el Feo y el Malo cuando Sentencia se convierte en oficial nordista.

Se ha querido ver una crítica de Leone a los americanos acerca de cómo se construyó su país: violencia y corrupción, entre otras cosas. Por esto es necesaria la modificación temporal, por una necesidad ideológica de explicitar el mensaje del film, y no sólo por una necesidad formal de orden narrativo.

En esta amalgama de elementos y factores sociales acaba existiendo una ley única y universal: la ley del más rápido. La supervivencia en este ambiente hostil está marcada en gran medida por tu habilidad como pistolero. Las alianzas y traiciones son constantes por lo que el único elemento en el que se puede confiar es en su destreza con el gatillo.

La única ley que conozco: Mi revólver.


- Bibliografía:


  • RODRÍGUEZ Fraile, Javier  (2001) Ennio Morricone. Música , Cine e Historia. Salamanca. Ed. Gráficas Varona


  • FRAYLING, Chirstopher - Sergio Leone: Once Upon a Time in Italy -- Thames and Hudson, 2005 (USA)


  • FREIXAS, Ramón y BASSA, Joan - Sergio Leone. El espectáculo sin límites (páginas 129-142) -- Artículo de NOSFERATU 41-42 - 2002, San Sebastián (España)


  • NAVARRO, Antonio José - Baño de sangre al salir el sol. (páginas  84 – 98) -- Artículo de NOSFERATU 41-42 - 2002, San Sebastián (España)



JUAN FERNÁNDEZ VÁZQUEZ - GRUPO A3

lunes, 9 de diciembre de 2013

LA TRILOGÍA DEL DÓLAR III: EL BUENO, EL FEO Y EL MALO: SE CIERRA UN CICLO

Ficha técnica:
  • Director: S. Leone
  • Producción: Alberto Grimaldi
  • Guión:
    • Sergio Leone
    • Luciano Vincenzoni
    • Age & Scarpelli
  • Fotografía:  Torino Delli Colli
  • Intérpretes: 

    • Clint Eastwood
    • Eli Wallach
    • Lee Van Cleef

  • Duración: 171 minutos.
  • Año: 1966
  • Lengua original: Inglés

Carteles de la película en italiano, castellano e inglés respectivamente.

El bueno, el feo y el malo es la  última película de la ya nombrada  «Trilogía del dólar» cerrando el ciclo de Spaghetti Western por excelencia. Precedida por Por un puñado de dólares  y La muerte tenía un precio de las que hemos hablado en entradas anteriores del blog.

El argumento se podría resumir con lo siguiente: El bueno encarnado por Clint Eastwood que de nuevo incide en el mito del hombre sin nombre cuyo apodo es "Rubio" es un cazarrecompensas;  el malo interpretado por Lee Van Cleef cuyo alias "Sentencia" hace referencia a su trabajo como asesino a sueldo; y el feo al que da vida Eli Wallach, alias "Tuco" que es un vulgar ladrón.  Estos tres personajes se enfrentan con la Guerra de Secesión Americana de fondo por el tesoro oculto en una tumba de un cementerio cuya explanada circular sirve de marco a la escena tantas veces repetida y que ha convertido en famosa este film: el duelo final.


Solo puede quedar uno. Escena del duelo final entre los tres protagonistas


No supone por lo tanto la resolución de una trama concreta ya que esta trilogía en sí no mantiene un hilo argumental sino unos elementos comunes.

Algunos de estos elementos (que se han señalado en otras entradas) son:  la violencia, el personaje prototipo del antihéroe o las escenas de tensión acentuadas por la música de Ennio Morricone 

El bueno, el feo y el malo no es distinta a las dos películas que le preceden (al menos formalmente ya que cuenta con un mayor colchón financiero que en las anteriores) y en ella Leone plasma de manera magistral esos elementos. 

De nuevo como es normal Leone el argumento en sí es solo un pretexto para que se desarrollen los personajes, los diálogos y la tensión de la película, verdaderos protagonistas del film.

En la película la violencia recurrente en toda la filmografía de Leone vuelve a aparecer de una forma gratuita y obscena en algunas escenas. En ocasiones recubriéndose casi con un halo de estoicismo personificado en la figura de El bueno (casi recordando la figura de un martirio cristiano) en la travesía por el desierto preso de El feo. Otro caso que destaca por ejemplo es el del padre Ramirez en principio el único pacifista de la película pero que resuelve su actitud propinando un bofetón que le es devuelto con un puñetazo por el mismo personaje (el feo). De esta manera parece identificarse a Tuco el personaje del ladrón con lo obsceno, lo violento ya que aunque no es el único que emplea la violencia en la película es el que parece disfrutar con ella incidiendo en ese espíritu sádico. 


Tuco (El feo), un personaje poco agradable. 

Otro de los elementos comunes en la filmografía de Leone y que en esta película podemos encontrar es el prototipo del antihéroe. La particularidad de la película estriba en la existencia de tres antihéroes que comparten ese protagonismo. 
En el film establecen alianzas, se persiguen, se engañan y enfrentan entre sí. Como sugieren en su artículo Ramón Freixas y Joan Bassa es en cierto modo un reflejo de la contienda civil en que se haya sumido el país (EEUU en la Guerra de Secesión)

Además el mismo Leone realiza una aguda crítica sobre los absurdos de la guerra, algo que ejemplifica con la toma por ambos ejércitos (confederado y federal) de un puente que permanece intacto. Una vez que este es volado los ejércitos se retiran a matarse a otro lado.
Y mostrando solo los muertos y los heridos entre el atronador sonido de los cañonazos también pretende reflejar el horror de la guerra.

Tuco y el Rubio moviendo la guerra a otro sitio.

En mi opinión reflejan los distintos carácteres o rasgos del hombre sin nombre que había encarnado en la anteriores películas Clint Eastwood 

Por un lado su faceta de justiciero cazarrecompensas con el que se siente más identificado el público al ver la película y que representa unos ciertos valores positivos. Lo asociamos claramente al personaje también interpretado por Eastwood: El bueno. Además para establecer un cierto paralelismo con sus roles en las películas anteriores mantiene partes de su atuendo como el poncho y los puros.

No sin mi poncho y mis puros

Por otro lado su contrapunto: el despiadado asesino a sueldo Sentencia que encarna valores negativos del individuo, lo asociamos al papel de Lee Van Cleef: El malo. Aunque ejerce la violencia siempre es a través de otros, por ejemplo en el campamento del ejercito nordista (del que es oficial) el que tortura a Tuco es un subordinado.

Tuco recibe las "caricias" de un suboficial nordista.


En un punto intermedio, un último carácter que encarna la violencia, la miseria y lo obsceno del mismo Ser Humano casi a la manera del Lazarillo de Tormes y la picaresca española (algo que el mismo Leone reconocería haber reflejado en esta película al ser preguntado en un par de entrevistas), Tuco el personaje al que da vida Eli Wallach (El feo) Es un ser despiadado pero más por su propia miseria y cobardía.

Es por lo tanto una especie de "Trinidad" ya que aunque personajes independientes dentro de la película que actúan movidos por intereses distintos comparten un objetivo: el botín, y una misma forma de obtenerlo: su revólver. 

Amigos con el revólver en las manos, eso seguro.


Leone si por algo se caracteriza es por los primeros planos en sus películas y de entre todas ellas una que destaca de forma particular es precisamente esta en la ya nombrada escena del duelo en el cementerio.

En ella se incluyen esos famosos primeros planos intercalados con planos generales del lugar y acompañados de la música de Ennio Morricone.

Esta escena supone el clímax de la película, en ella los tres personajes que se han enfrentado a lo largo del film deben resolver el conflicto cara a cara. 
El duelo entre los tres pistoleros se sitúa en el centro del cementerio en una gran explanada redonda. 
Los tres individuos se ven de nuevo las caras y el espectador disfruta de los primeros planos típicos del cine Leone.

En las películas de Leone las luchas entre los personajes se definen constantemente no sólo a los tiros, sino como en la vida misma, a través de gestos, miradas, rostros, palabras, y en general con el lenguaje corporal. Es un elemento de cultura popular alejado del ideal presente en el cine western tradicional americano.


Miradas a la espera de la muerte. Tres pistoleros. Un botín.

La escena termina con un sordo disparo de el Rubio que acaba con Sentencia que cae muerto directamente en la fosa reforzando el ideal del bueno que no tiene que "mancharse" para matar ni enterrar su cadáver.  

Tuco es obligado por el Rubio a cavar la tumba con el tesoro y a colgarse de la soga ya que es el personaje que representa lo miserable del Ser Humano (mas allá de la trama en el guión)
y es finalmente perdonado por el Rubio reforzando así su imagen positiva. Este es un tema interesante, ver cómo independientemente de presentar al Rubio como antihéroe se le dota de cualidades positivas y de un ideal sobre los otros dos personajes lo que se ha asociado generalmente al papel protagonista de este en la película.



"Tuco, el mundo se divide en dos categorías: los que tienen el revólver cargado y los que cavan. Tú cavas"



  • Bibliografía:

    • FRAYLING, Chirstopher - Sergio Leone: Once Upon a Time in Italy -- Thames and Hudson, 2005 (USA)


    • FREIXAS, Ramón y BASSA, Joan - Sergio Leone. El espectáculo sin límites (páginas 129-142) -- Artículo de NOSFERATU 41-42 - 2002, San Sebastián (España)

    • RÈGE, Philippe - Lee Van Cleef - (páginas 211- 219)-- Artículo de NOSFERATU 41-42 - 2002, San Sebastián (España)

    • FRAYLING, Chirstopher - Clint Eastwood (páginas 206 – 210 )-- Artículo de NOSFERATU 41-42 - 2002, San Sebastián (España)




                                                                                    Juan Fernández Vázquez -  Grupo A3

domingo, 24 de noviembre de 2013

LA TRILOGÍA DEL DÓLAR I: POR UN PUÑADO DE DÓLARES (SEGUNDA PARTE): EL FACTOR EASTWOOD

El otro factor clave citado anteriormente es la interpretación de Clint Eastwood en su papel de “El hombre sin nombre”. Antes de contratar a Eastwood, se pensó en Henry Fonda, pero se abogó por James Coburn quien finalmente no fue contratado debido a su alto precio. Luego se ofreció el papel a Charles Bronson quien lo rechazó diciendo que era el peor guion que había visto en su vida. Entonces se le ofreció el papel a Richard Harrison quien también lo rechaza. Después se intentó con Eric Fleming quien era la estrella de una serie basada en el oeste llamada “Rawhide” o “Látigo”, pero este tampoco aceptó el papel, aunque mencionó a un tal Clint Eastwood que podría estar interesado para el papel, puesto que Clint era compañero de reparto de Fleming en “Rawhide”. Debido a que trabajaba precisamente en esa serie, Eastwood no podía rodar por contrato en otras partes de Estados Unidos, pero no le impedía rodar en Europa ese contrato. Eastwood se interesó por el proyecto cuando al leer el guion se dio cuenta de que el protagonista no sería el típico héroe, sino que solamente trabajaría a cambio de dinero, además de que a Eastwood le atrajo la idea de aceptar el papel también por la estancia que pasaría en España e Italia, y a ello sumarle que le mencionaron que “Por un puñado de dólares” sería un remake de la película “Yojimbo” rodada en 1961 cuyo director es el japonés Akira Kurosawa pero en el oeste americano, e Eastwood afirmó que como le gustó Yojimbo eso le animó también a aceptar el papel.   

 Ciertamente es imposible no hacer referencia a la película de Kurosawa al hablar de “Por un puñado de dólares”, porque realmente la trama argumental está sacada de “Yojimbo”, hasta tal punto que Kurosawa al ver la película de Leone le escribió una carta en la que escribió; “es una película espléndida, pero es mi película”. Al no pagar derechos de autor, Leone fue demandado de plagio por Kurasawa y como resultado Leone tuvo que darle el 15% de las ganancias totales obtenidas y los derechos de distribución de la película para Taiwán, Japón y Corea del Sur. Es por ello con “Por un puñado de dólares”, Kurasawa obtuvo más beneficios económicos que con “Yojimbo” como él mismo admitiría con posterioridad.

A la izquierda el protagonista de “Yojimbo” Toshirō Mifune y a la derecha “El hombre sin nombre” Clint Eastwood. Ambos protagonistas comparten el carácter mercenario en sus respectivas películas. 

No obstante, “Por un puñado de dólares” guarda paralelismo argumental también con “Cosecha roja” de Dashiell Mammett, y dicho paralelismo argumental es algo menos conocido.

 Eastwood dio su aporte personal a la indumentaria del personaje de “El hombre sin nombre”. Incluso compró los vaqueros en Hollywood Boulevard, el sombrero en una tienda de Santa Mónica, llevó las botas que usaba en “Rawhide” y en Madrid compró el mítico poncho al estilo mejicano que porta Joe (como se le llama en esta película) o “El hombre sin nombre” en toda la Trilogía del dólar, y que además no lavaría en ninguna de las tres películas como si de un talismán de la suerte se tratase. También compró en Beverly Hills los famosos puros que él mismo cortaba en tres partes para hacerlos más cortos y que no fumaba de verdad. Al ser una película de un presupuesto ajustado en la que además las productoras de los tres países discutían quien pagaba que (unos 200.000 $ costó la película), la ropa que componía el atuendo de Joe no se podía reemplazar, por lo que a lo largo del rodaje se tuvo un especial cuidado en la conservación del vestuario. Conviene aclarar que Sergio aseguró que la idea de la indumentaria del “forastero misterioso” fue idea suya aunque Eastwood afirma rotundamente que fue él quien compró el vestuario de su personaje y generalmente esta es la versión aceptada.

 Leone se sale de lo establecido en los westerns de la época y marca un distanciamiento de ese clásico western americano en “Por un puñado de dólares” al sentar las bases del spaghetti western, generando un prototipo de película, y es por ello que en años posteriores surgirían imitaciones que intentarían incluir en sus recetas los ingredientes del éxito que incluye esta película, y la otra consecuencia será la producción de la segunda película de la llamada Trilogía del dólar, “La muerte tenía un precio” o también conocida como “Por un puñado de dólares más”, que sería otro éxito en taquilla.


Bibliografía
- CARLOS AGUILAR, “Sergio Leone”, Madrid (1990), Cátedra.
- PALACIOS JESÚS, “Sergio Leone” y “De Clint Eastwood a “Clint Eastwood””, Nosferatu 41-42, 2002, pp 130-133 y pp 207-210.


                                                                                                        José Marín Lao 2º A3